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Accesibilidad verificable: hasta dónde llega la norma

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El contraste, el anillo de foco, la longitud del texto alternativo y el tamaño de la fuente se pueden medir antes de que una sola persona abra la página. Puedes correr esas comprobaciones hoy y arreglar lo que falle. Lo que no puedes verificar solo es si el resultado sirve para alguien que usa lector de pantalla en el celular. Ahí es donde la norma se detiene y donde tiene que empezar tu propia prueba. El NN/g mantiene un índice de tema sobre accesibilidad (en inglés) que reúne los artículos detrás de este texto.

Lo que se puede verificar sin usuario

Empieza por las comprobaciones mecánicas. Cuestan poco y, cuando fallan, se nota. El contraste bajo perjudica la legibilidad, el descubrimiento del contenido, la confianza y la lectura bajo luz fuerte, según el artículo sobre contraste bajo (en inglés). Esa página pide evaluar cada combinación de color junto con el tamaño de la fuente, porque algunas solo pasan cuando el texto es lo bastante grande. Recuerda que el texto más grande se lee primero y enumera salidas que no obligan a oscurecer todo: reducir la densidad, cambiar el tamaño, reposicionar o partir la página en secciones que se abren a demanda.

En la práctica, la primera medida es la razón de contraste del cuerpo del texto contra el fondo. Una herramienta te da el número en segundos, y cumple tu meta o no la cumple. Lo que el número no dice es si el texto cayó sobre una foto cargada, o si el texto pequeño quedó ilegible a un brazo de distancia. La estructura semántica que consume el lector de pantalla está en el post sobre HTML accesible.

Contraste: el mínimo, la medición y el límite

El contraste aparece en dos trabajos distintos, y confundirlos trae problemas. En uno protege la lectura, y el texto sobre contraste bajo (en inglés) vincula el contraste débil con la legibilidad perdida y la confianza perdida. En el otro dirige la atención dentro de un gráfico, y el artículo sobre contraste en gráficos (en inglés) usa la palabra en otro sentido. Ahí la guía es empezar en gris y colorear solo la serie que importa, dejar que el título entregue el hallazgo y evitar colores de brillo parecido por el daltonismo.

Revisar el color de un gráfico con la regla de lectura es perder el tiempo. Tratar el cuerpo del texto como adorno deja una página que nadie puede leer.

La misma meta tiene que valer en modo oscuro, donde una paleta que pasó en claro suele fallar. El contraste en modo oscuro explica por qué invertir la paleta no es un pase libre.

Texto alternativo: qué describir y qué dejar fuera

La guía para escribir texto alternativo (en inglés) pide algo corto, del orden de 150 caracteres. Una imagen decorativa lleva alt vacío. Una imagen funcional describe la acción que dispara, y una imagen informativa describe el mensaje que lleva. El mismo artículo advierte que las herramientas de IA actuales todavía no escriben el alt solas, y que tienden a exagerar en una imagen compleja.

Un segundo texto va más lejos. El uso del texto alternativo (en inglés) sostiene que una imagen que repite el texto de al lado muchas veces no necesita alt alguno. El artículo propone tres preguntas: ¿es repetitiva?, ¿es referencial?, ¿es eficiente? Quien usa lector de pantalla quiere el propósito de la imagen, no la descripción visual. Quien tiene baja visión, en cambio, aprovecha más un pie de foto en fuente grande que el texto alternativo.

Teclado y foco

Todo elemento interactivo tiene que ser alcanzable con el teclado, y el indicador de foco tiene que sobrevivir. El artículo sobre teclado (en inglés) compara la tabulación secuencial con el acceso directo que da el puntero. La regla dura es que un indicador de foco visible se puede reemplazar, pero nunca quitar. Los widgets hechos con div y span exigen trabajo extra, y los menús desplegables también. Una página con más de un centenar de elementos de menú necesita un atajo para saltar la navegación.

El tamaño de la fuente es de quien lee

Un tamaño fijo en píxeles pelea con quien lee, así que la unidad que importa es la relativa. El artículo sobre dejar que el usuario controle el tamaño de la fuente (en inglés) muestra que valores relativos como 120% y 90% aguantan mejor que los absolutos. Fija un piso de diez puntos, y de doce puntos para un público sénior. Prueba en 10, 12 y 14 puntos primero, y luego sube a 18 y 24 para ver dónde se rompe el diseño. El texto incrustado en una imagen no se puede redimensionar, una razón más para dejar las palabras fuera de las figuras.

El lector de pantalla en el celular no es una lista

El estudio sobre quienes usan lector de pantalla en el celular (en inglés) muestra cuánto cambia la experiencia ahí. En el celular el acceso es secuencial y el escaneo es difícil. Un título tiene que estar codificado como título, cosa que un texto más grande no resuelve, y una etiqueta debe traer la información útil al principio. Los menús de accesibilidad de terceros fueron ignorados por los participantes, que los llamaron redundantes y restrictivos.

Una prueba de conformidad no detecta nada de eso. Aprueba un sitio cuyos títulos son párrafos con estilo, y aprueba un sitio con un widget atornillado encima. La accesibilidad no basta (en inglés) sostiene que tratar la accesibilidad como un marcador falla el objetivo. La alternativa es pequeña y barata: una sesión corta con cuatro o cinco empleados con discapacidad, una hora cada uno, en la tecnología de apoyo que ya usan.

La misma pieza recuerda que la mayoría de las personas mayores de 45 años tiene visión reducida y depende de una fuente redimensionable. Eso ata la cuestión del tamaño a la cuestión de la conformidad (NN/g (en inglés)).

Una ronda de cinco sesiones cortas cuesta menos que un sprint, y revela fallas que ningún manual nombra. Es el mismo tamaño de muestra que una prueba de usabilidad común usa.

Donde la norma no basta

Los propios textos del NN/g no siempre coinciden, y es mejor decirlo que esconder las diferencias. El texto de 1996 sobre diseño accesible para personas con discapacidad (en inglés) trata la descripción literal de la imagen como poco útil. El propio NN/g hoy marca ese texto como contexto histórico. Los textos de 2024 sobre el alt abren espacio para describir el mensaje cuando la imagen lleva algo que el texto de alrededor no trae.

Un argumento más antiguo sostiene que cumplir la lista de prioridad alta todavía puede dejar a la persona incapaz de usar el sitio. Eso choca con la lectura de la conformidad como línea de meta.

Los dos textos de alt quieren un alt vacío cuando la imagen repite el texto vecino, y eso choca con la práctica de llenar el alt en toda imagen.

El artículo de gráficos usa el contraste para dirigir la atención, mientras todos los otros usan la palabra para garantizar que se puede leer. La palabra es la misma, el trabajo es otro, y ninguna nota une los dos sentidos.

Nada de esto es motivo para saltarse las comprobaciones mecánicas. Es motivo para dejar de tratar una auditoría aprobada como prueba de que la página funciona.

Fuentes

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